sábado, 25 de noviembre de 2017

CUANDO NADA NOS VIENE BIEN

Canals, vive por estos días, la expectativa de una nueva edición de la Fiesta Nacional del Oro Blanco. Como todos los años, los canalsenses se preguntan qué artistas integrarán el programa que animará las primeras noches de enero.
Es tradicional ver el después década presentación, donde las críticas llueven cargadas de disconformismos por los nombres elegidos.
Pero este año, la Comisión Directiva del Club Libertad (institución organizadora), decidió cambiar el formato de la fiesta, generando una ola de comentarios por parte del público, que se divide entre los que aceptan la idea (amplia mayoría) y la rechazan (por suerte muy pocos).
La fiesta no sólo sufrirá modificaciones en su duración, sino también en su espacio físico y estructural. Si bien el anuncio se producirá el domingo 26 de Noviembre de 2017, ya dese una semana antes se filtró en las redes sociales, la grilla de artistas que estarán presentes.
Ahora bien, si antes las críticas estaban dirigidas al programa, ahora se refuerza con el nuevo formato: se realizará del 10 al 14 de enero (se reduce de 7 a 5 días)  donde el quesorama y la noche de cuarteto se realizarán en el club y las tres restantes noches se desarrollarán en el predio del ferrocarril, con entrada gratuita, donde se instalaría un parque comercial (con stands de diferentes instituciones) y con un sector de sillas para un público “VIP”.
La intención es “abrir” la fiesta al pueblo. Que familias enteras puedan asistir, y permitir que aquellos que nunca tuvieron acceso a una de esas noches, tengan la oportunidad de hacerlo. Con respecto a la duración de la fiesta, se sigue un lineamiento general de otras fiestas que también reducen sus tiempos,(El festival de verano de Alejo Ledesma y Los carnavales de Arias también lo hicieron).  El hecho de cambiar el lugar, tiene que ver con la gratuidad del acceso: si adquiriendo abonos la pista del Oro Blanco quedaba chica, es de imaginarse que al ser gratis el acceso, se necesita un lugar más amplio, y ¿qué mejor que un lugar que simboliza la división del pueblo para integrarlo a través de una fiesta haciéndola de todos?
Sin duda, los comercios que se beneficiaban gracias a la fiesta se sentirán perjudicados, pero también es justo señalar que algunos  nunca  colaboraron de ninguna forma con el club a través de algún aporte de cualquier índole.
Será la primera vez que una reina Nacional será elegida ante una multitud que en su mayoría no podría presenciar ese bello y trascendente momento. No será la primera vez que la grilla de artistas será objeto de duras críticas porque siempre pasó y seguirá pasando. ¿Pierde prestigio al hacerla popular?¿y si el efecto es totalmente contrario? hay que averiguarlo y para ello, esperar a ver cómo resulta.
Sólo queda pensar que quienes critican o se burlan de esta idea, quizás no se ponen en el lugar del otro. Los intereses sociales van más allá de lo económico: van directo a la sensibilidad social que en este caso apunta a los que menos tienen, dándole la oportunidad de vivir lo que unos pocos pueden: la emoción de ser parte de una Fiesta Nacional que identifica a esta parte de la provincia de Córdoba. Será cuestión de entender la intención de este nuevo formato que tal vez sea por única vez.
Muchos creen que hacer una fiesta para selecta es lo que la hace grande, pero también la hace grande cuando el pueblo TODO puede disfrutar de ella. Es todo un desafío y vale la pena acompañar esta iniciativa.
Será cuestión de esperar y ver cómo responde el público a este desafío. Las críticas anticipadas no construyen para la realización de este evento, el hacerlo, demuestra que nada nos viene bien.
                                                                                                     Sergio Giménez